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14175 - Promover la resiliencia de los sistemas productivos para disminuir la vulnerabilidad de familias de pequeños productores a través de la revalorización de cultivos postergados del genero Lupinus

    Esquema de Cooperación: 
    Convocatoria 2014

    La agricultura familiar que caracteriza a los sistemas de producción de Los Andes se torna cada vez más vulnerable a las presiones que ejercen los mismos productores sobre sus suelos y a los efectos del cambio climático. La reducción de la diversificación de cultivos, la reducción del periodo de descanso de los suelos, la baja capacidad de reposición de materia orgánica al suelo (sistema extractivista), entre otros factores, son las causas antrópicas para la pérdida gradual de la capacidad productiva de los suelos, cuyos principales indicadores son su bajo contenido de materia orgánica (menor 1%), baja fertilidad, deterioro paulatino de su sanidad y consecuentemente el bajo rendimiento de los cultivos. Sobre esto, en los últimos tiempos se ha sumado el cambio climático expresado en la alteración del régimen pluviométrico que ocasiona sequias cada vez más frecuentes en períodos críticos para los cultivos y erosión de los suelos por la presencia de lluvias torrenciales en periodos cortos. El incremento gradual de la temperatura también está generando la mineralización más acelerada de la materia orgánica del suelo.

    Los productores son conscientes de que si no se generan cambios en sus estrategias productivas su fin será la pobreza y consecuentemente el despoblamiento gradual de las áreas rurales. Frente a esto, la reintroducción de especies leguminosas con valor ecológico, social y económico, se constituye en una opción para recuperar la capacidad productiva de los sistemas productivos andinos deprimidos. Muchos autores destacan a las leguminosas del género “Lupinus” por su diversidad biológica y ecológica y sobre todo por la capacidad de ciertas especies para adaptarse a condiciones de clima y suelo muy adversas. En el mundo existen 4 especies principales de lupino domesticadas: Lupinus albus, Lupinus luteus, Lupinus angustifolius y Lupinus mutabilis. Los tres primeros (dulces) son cultivados en Chile y otros países como fuente proteica para animales y el último (amargo) es producido principalmente en la región andina de Bolivia, Perú y Ecuador para consumo humano.

    Experiencias recientes de la Fundación PROINPA realizadas en diferentes condiciones agroecológicas andinas, demostraron a productores, instituciones y autoridades locales que la especie Lupinus mutabilis conocido como Tarwi en Bolivia y Chocho en el Ecuador, tiene una versatilidad de adaptación a diferentes ambientes alto andinos y llama la atención su capacidad productiva en biomasa foliar y radicular aun en condiciones de suelos degradados y de sequía. Las cualidades de rusticidad de este género a diferencia de otras leguminosas, tienen que ver con su mayor eficiencia fotosintética, su mayor capacidad de fijar el nitrógeno atmosférico en simbiosis con diferentes especies de bacterias y su habilidad para solubilizar el fósforo del suelo.

    En Bolivia este cultivo ha sufrido una desvalorización por falta de conocimiento de sus atributos nutricionales y de salud, lo que repercute en su bajo uso y consumo por las familias locales y la sociedad en general. Pocos han sido los esfuerzos de las instituciones y del estado por posicionar y revalorizar este producto en la dieta alimentaria de los bolivianos. En Ecuador en los últimos años se ha incrementado el consumo del Chocho (L. mutabilis) en diversas formas como guisos, sopas, menestrones cremas, pizzas, etc. En Chile, el consumo de lupino (L. albus y L. angustifolius) es netamente para la alimentación de peces y aves.

    El presente proyecto propone generar conocimiento y tecnología que permita aportar a la mejora de la resiliencia de los sistemas alto andinos más vulnerables de Bolivia, Ecuador y del sur de Chile, a través de la inserción del cultivo de lupino que por sus antecedentes se constituye en un mejorador de los suelos y en una oportunidad para la seguridad alimentaria y la mejora de los ingresos familiares a nivel rural.

    El proyecto desarrollará sus actividades en las zonas Alto andinas de Bolivia y Ecuador y en el sur de Chile. En estas regiones la producción agropecuaria se caracteriza por ser familiar y por presentar índices de pobreza y vulnerabilidad a la inseguridad alimentaria.

    Los componentes del proyecto son:

    1. Aumento de la productividad del sistema de producción,
    2. Promover el uso y consumo local de lupino para una alimentación equilibrada,
    3. Desarrollo de la poscosecha y el acceso a nuevos mercados locales y nacional y
    4. Gestión del proyecto a través de la Plataforma de innovación.

    Las actividades de investigación en el primer componente son: agronomía del lupino, su efecto en el suelo, variedades de lupino, efecto de las rhizobias, desarrollo de estrategias MIP y de producción y abastecimiento de semilla. En el segundo componente se promoverá el desarrollo de técnicas para el desamargado del lupino y la generación de nuevos productos culinarios a partir del lupino para la diversificación de la dieta alimentaria local. En el tercer componente se promoverá el desarrollo participativo de técnicas para mejorar la poscosecha de lupino, la identificación de mercados nacionales e internacionales, la articulación de productores con empresas transformadoras. Finalmente, en el cuarto componente se espera conformar una red de comunicación entre los socios del proyecto mediante el uso de internet, realizar el seguimiento y evaluación de actividades mediante reuniones anuales y promover la difusión del conocimiento con los actores del contexto.

    Al final del proyecto se espera: 1) Contar con una alternativa que permita mejorar la salud del suelo y la resiliencia del sistema productivo, 2) contar con estrategias para un control eficiente y racional de las plagas y enfermedades de lupino, 3) contar con una estrategia de aprovisionamiento de semilla de lupino a nivel local, 4) contar con tecnología de poscosecha de lupino más eficiente y adaptada al contexto local, 5) que los pequeños productores tengan una opción para mejorar su dieta alimentaria en base a lupino y 6) que las familias puedan contar con nuevas oportunidades de mercado que les ayude a mejorar su economía.

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    Organizacion Pais Investigador Responsabilidad
    Fundación para la Promoción e Investigación de Productos Andinos BO Pablo Mamani Organismo Ejecutor
    Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias CL Mario Mera Krieger Organismo Co-ejecutor
    Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias EC Elena Villacrés Poveda Organismo Co-ejecutor

    Fuente de financiamiento

    Origen del Recurso US $
    Fontagro 200,000.00
    Contrapartida 400,000.00

    Plazo ejecución

    Jue, 12/11/2014
    Sáb, 11/25/2017
    Mié, 09/12/2018
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